El esmalte es la capa más externa y dura del diente y tiene como función protegerle y dar la resistencia adecuada para que pueda cumplir su función masticatoria, pero si no lo cuidamos bien, puede dañarse.
El esmalte puede sufrir erosión dental y desgastarse a causa de sustancias muy ácidas. El calcio que produce nuestra saliva de manera natural contribuye a neutralizar el ácido presente en los alimentos que ingerimos y de esta manera proteger el esmalte dental. Pero si tomamos con mucha frecuencia alimentos o bebidas que son ácidos, es posible que el calcio de tu saliva no pueda desempeñar su función protectora.
Esta erosión nos la puede producir frutas ácidas como el limón, la naranja o refrescos carbonatados, entre otros
Síntomas de que nuestros dientes están sufriendo erosión:
- Dolor de dientes: al desgastarse el esmalte, los dientes se vuelven más sensibles con alimentos calientes y fríos.
- Cambio en el color: los dientes pueden parecer amarillentos, ya que la dentina, la capa que se encuentra debajo del esmalte, queda más expuesta y ésta tiene un color más oscuro.
- Transparencia: los incisivos pueden parecer transparentes por el borde incisal, la zona por donde se muerde.
- Grietas y hendiduras: si el esmalte dental empieza a erosionarse, pueden aparecer pequeñas grietas y hendiduras en la superficie.