Entre el 5 y el 45% de la población adulta sufre el síndrome de la boca seca. A esta sensación de tener menos saliva en la boca, la llamamos xerostomía. Sobre todo la padecen las mujeres y es más frecuente en edad avanzada.
Los síntomas que podemos tener son dificultad al hablar, alteración del gusto al ingerir alimentos, movilidad de las prótesis dentales, heridas en la mucosa o en los labios y quemazón sobre todo en la lengua.
Está relacionado con algunas enfermedades pero sobre todo con ciertos medicamentos:
– Broncodilatadores en enfermedades respiratorias (EPOC, asma).
– Antihipertensivos tipo diurético, bloqueantes de los canales de calcio.
– Fármacos antiretrovirales empleados para el tratamiento del VHI/SIDA.
– Relajantes musculares.
– Fármacos para la ansiedad, como las benzodiacepinas.
– Antidepresivos.
– Medicamentos utilizados en quimioterapia.
El hecho de tener boca seca nos puede afectar de varias maneras en cuanto a nuestra salud bucal se refiere, siendo más predispuestos a determinadas enfermedades:
- Úlceras bucales.
- Caries.
- Enfermedades de las encías (gingivitis o periodontitis).
- Infección por hongos
- Sialoadenitis bacteriana (enfermedad de las glándulas salivares).
- Mal aliento (halitosis)
Existen diferentes formas de paliar los síntomas:
- Acudir a nuestro médico en caso de que estemos tomando algún medicamento que pueda producirnos esta sensación para que, si es posible, nos reduzca la dosis o nos cambie ese medicamento por otro.
- Aumentar el consumo de agua, por lo menos 2 litros al día, evitando café y alcohol.
- Masticar chicles o tomar caramelos sin azúcar estimula la producción de saliva.
- Aplicar por toda la boca productos especiales como sustitutos salivales y preparaciones de saliva artificial.
- Utilizar enjuagues especiales para este problema.
- Bajo prescripción médica, se pueden tomar medicamentos estimulantes de la saliva.