A nadie le gusta acudir al dentista, pero cuando tenemos una caries, no es buena idea retrasar su tratamiento, bien sea por falta de tiempo o porque como no molesta, pensamos que no es necesario realizarlo de inmediato y podemos esperar a más adelante.
Pero esto es un gran error, porque durante ese tiempo que seguimos haciendo vida normal y nos “olvidamos” de que tenemos una caries, el proceso de formación de la misma, sigue su curso, sigue avanzando.
Puede derivar en varios problemas si no eliminamos enseguida ese acúmulo de bacterias:
- La caries, como hemos dicho, puede seguir creciendo y afectar a una superficie mayor del diente en cuestión, lo que significa que después de eliminar todo ese tejido cariado, nos quedará menos diente sano, convirtiéndola en una pieza menos resistente y más propensa a fracturarse en un futuro.
- Si la caries sigue creciendo, puede que se pase al diente de al lado y en este caso no solo tendremos una pieza a obturar, sino dos.
- También puede ocurrir que las bacterias lleguen al nervio y sea necesario hacer una endodoncia para limpiar los conductos. Recordemos, que una muela endodonciada también es más propensa a sufrir fracturas en un futuro.
- En el peor de los cosas cuando dejamos pasar bastante tiempo sin tratarnos ese diente con caries, puede suceder que el diente se rompa, y dependiendo de cómo este fracturado, el especialista determinará si es posible restaurarlo o por el contrario sea necesaria la extracción, cuando no hay superficie suficiente como para poder restaurarlo o colocar una corona.
Por eso es muy importante no dejar pasar el tiempo y solucionar los problemas de la boca cuanto antes, para que no deriven en un problema mayor.